Nubes tóxicas en el ambiente obligan a cerrar escuelas en Nueva Delhi

Un informe de la organización suiza IQAir colocó a 22 ciudades indias entre las 30 más contaminadas del mundo en 2020

Nueva Delhi India. – Las temperaturas invernales han empeorado la contaminación hasta alcanzar niveles muy peligrosos para la salud de los habitantes en el norte de India y zonas adyacentes de Paquistán en los recientes años.

Las consecuencias en la calidad del aíre son provocadas por la contaminación industrial y el humo de las quemas agrícolas.

Esta contaminación con temperaturas bajas se convierte en nubes tóxicas que envuelven ciudades, dificultan la visibilidad y vuelven el aire irrespirable.

La concentración de partículas contaminantes en el aire de la capital ha llegado a multiplicar por 30 el nivel máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Sometida cada invierno a este fenómeno, Nueva Delhi, con 20 millones de habitantes, decretó el martes por la noche la prolongación hasta nuevo aviso del cierre de las escuelas impuesto días atrás para solamente una semana.

Para combatir esta niebla tóxica, las autoridades han instalado cañones de agua en los puntos más críticos que deben ponerse en funcionamiento tres veces al día.

En la orden emitida por la Comisión de Gestión de Calidad de Aire, las autoridades también prohíben la entrada de camiones con mercancía no esencial a la ciudad, paralizan las tareas de construcción y suspenden las operaciones en seis de las 11 plantas térmicas ubicadas a un radio de 300 kilómetros.

También imponen el teletrabajo para la mitad de las plantillas públicas y piden a las firmas privadas que sigan el ejemplo.

Esta orden llega días después de que el gobierno de Delhi haya rechazado un pedido de la Corte Suprema de India para declarar por primera vez un «confinamiento por contaminación», que restrinja el movimiento de la población.

A pesar de esta situación en su capital, India fue el principal responsable de debilitar los compromisos para erradicar el uso de carbón en la cumbre climática COP26 terminada el sábado en Glasgow.

Según esta misma empresa, que monitorea datos de contaminación del aire en cientos de ubicaciones, Lahore era la ciudad con peor calidad del aire del mundo el miércoles por la mañana. Por la noche, el aire de esta urbe paquistaní de 11 millones de habitantes en la frontera con India había mejorado levemente.

Los residentes se exasperan ante la falta de medidas de la administración, que atribuye este fenómeno al país vecino o asegura que las cifras son exageradas.

«Los niños sufren problemas respiratorios (…) Por el amor de Dios, encuentren una solución», decía el peón Muhammad Saeed a la AFP.

En los últimos años, los habitantes de Lahore han construido sus propios purificadores de aire y se han querellado contra la administración para tratar de mejorar la situación.

«Solo podemos implorarles que controlen la contaminación (…) Si esto continúa así, vamos a morir», lamenta el comerciante Ikram Ahmed a AFP.