Autoridades de Hidalgo, aceptan finalmente que el agua que llega a miles de hogares está contaminada debido a que las viejas tuberías arrastran sedimentos de asbesto.
Se confirmó lo que era una realidad y que siempre fue rechazada por autoridades gubernamentales, la contaminación del agua derivada por las tuberías de asbesto que provoca que miles de personas de 14 municipios de la Zona Metropolitana de Hidalgo, padezcan enfermedades renales.
Municipios como San Agustín Tlaxiaca, reportan un alto número de casos de enfermedades del riñón en niños, jóvenes y adultos y ninguna autoridad hizo nada para detener la morbilidad y la mortalidad por esta causa.
De acuerdo con el gobernador Julio Menchaca, por falta de mantenimiento desde hace al menos 50 años, se encontraron que había hasta 90 centímetros de sedimentos de asbesto en las tuberías.
Ahora con una inversión aproximada de los 600 millones de pesos se renovará el ducto Téllez-Pachuca.
Se espera que luego de los trabajos, la población de toda la zona metropolitana reciba agua de buena calidad.
“La inversión que se está haciendo en el ducto de Téllez a Pachuca, es muy importante, supera los 600 millones de pesos, a veces se critica, sin saber que es de asbesto y causa daños a la salud”, sostuvo el gobernador.
Al respecto el alcalde de la capital del estado, Jorge Reyes quien fue funcionario de la subsecretaría de Obras Públicas del Gobierno del estado, reconoció que el sistema de agua potable es obsoleto, pero ya se trabaja para introducir una nueva tecnología para cambiar los viejos ductos.
“La verdad es que el sistema de agua es obsoleto, y se pretende cambiar poco a poco las líneas centrales que son de asbesto y ya estamos haciendo los levantamientos en los barrios altos y las colonias más antiguas de la ciudad”, dijo.
Por su parte, Juan Evel Chávez Trovamala, director de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales (CAASIM), dio a conocer que a su llegada a la dependencia encontró que, por temas de salud, era urgente cambiar las tuberías.
“Es un tema de asbesto-cemento que provoca mucho daño a la salud”, insistió.
Apuntó que la inversión para este proyecto es posible gracias a las aportaciones estatales además de la recaudación que ha sido histórica, pues de 680 millones actualmente se recaudan unos mil millones de pesos lo que se reinvertirá en infraestructura.
El funcionario estatal sostuvo que en coordinación con el gobierno del estado y con el Ayuntamiento de Pachuca, trabajan para dar paso a este cambio de las tuberías de asbesto sin afectar calles y avenidas.