Entérate

· Que la persecución política que ahora se ha desatado en contra de la alcaldesa con licencia de Tepeapulco, Marisol Ortega, hace justicia a la frase “estás conmigo o contra mí”, pues mientras se declaraba morenista y hasta gozaba de la consejería nacional, nadie la acusaba, ni decía nada de los “excesos” que cometía, pero ahora que es candidata a diputada por el Partido del Trabajo se van con todo contra ella.

Marisol no está sola, sola, que digamos, pues es una de las hijas predilectas del Grupo Universidad, así que se augura que esta pugna de grupos no tendrá un feliz término y muchos podrían salir muy raspados.


· Que bajo esta circunstancia el Poder Judicial da un muy mal mensaje, pues comprobaron por sí mismos, que están al servicio del poder y no de la ciudadana que en su momento se levantó contra Ortega quien gozó de la protección de Morena mientras formó parte de esta secta, pero que al emigrar al Partido del Trabajo la convierte en su enemiga y ahora van tras ella.


· Que ayer durante el mitin de Xóchitl Gálvez Ruiz, candidata a la Presidencia de la República por la alianza ‘Fuerza y Corazón por México’, no todo fue felicidad debido a la mala organización de los partidos aliados.

Los equipos de seguridad de la campaña volvieron a discutir frete a los simpatizantes, al grado de no dejar pasar a Jorge Luis Pérez Viveros, presidente del PRD en Hidalgo. También bajaron del templete a los líderes para -quizás por estrategia- darle todo el protagonismo a la candidata al Senado y secretaria general del CEN del PRI, Carolina Viggiano.


· Que no cabe duda de que, estos tiempos políticos han puesto a muchas personas en el lugar que les corresponde, pero sobre todo dejan ver la calidad de hombres y mujeres que son y que no han perdido sus valores como la lealtad, el agradecimiento y sobre todo la valentía de transitar de frente por el PRI, un partido que muchos ven acabado.

Así, aún podemos ver a los exgobernadores Manuel Ángel Núñez Soto, Paco Olvera, a José Antonio Rojo García de Alba, coordinador de la campaña de Gálvez en Hidalgo, y a muchos, muchos otros como Geraldina García y a Jorge Márquez Alvarado, que se mantienen en pie de lucha tratando de mantener el barco a flote, y desde luego a los candidatos que tienen que dar la cara a la ciudadanía que un día dejó de creer en las siglas del partido tricolor.