roberto cienfuegos

La buena noticia es que el próximo jueves 28 de octubre todos los adultos de la Ciudad de México, si, todos, tendrán -tendremos, dijo el otro- el esquema completo de vacunación contra el Covid-19, una meta que coloca a la capital de la república entre las tres primeras del mundo y que por ello, podría garantizar el Premio al Mérito Ciudadano a la doctora Claudia Sheinbaum, quien sigue su frenética carrera en pos de la ansiada nominación de Morena a la presidencia. Bien, muy bien por la campaña de vacunación entre la población de la ex noble y leal ciudad de México.

La mala noticia, si se quiere, es que ya hay un amplio segmento poblacional en la capital de la República que rebasó los seis meses de su segunda vacuna para contrarrestar -que no eliminar- el riesgo de la enfermedad. Sí, así están las cosas. Nadie sabe -bueno me refiero al ciudadano de a pie y casi seguramente debe incluirse a gobernantes- qué sigue para esas personas que hace seis meses y más fueron inoculadas con el esquema completo, pero que ahora enfrentan todo tipo de interrogantes en torno una vez más a la vacuna.

Es también cierto que aun y cuando muchas y muchos capitalinos respiramos hondo una vez que se nos administró la segunda vacuna y se tuvo el cuadro completo, aún así, muchos fueron los que enfermaron del Covid-19. La buena noticia, se repitió al cansancio, es que cumplido el esquema completo, las personas que enfermaran se salvarían de morir. No fue así para muchos, una cifra que aún se desconoce, pero ocurrió. Muchos se fueron aun y con sus dos vacunas.

Ahora el tema es otro porque se desconoce qué seguirá para quienes fueron vacunados hace seis o más meses, insisto. Hay, claro, todo tipo de versiones y desinformaciones ante la falta de información oficial en torno a este punto.

Firmas farmacéuticas como Pfizer, por ejemplo, han emitido informaciones en torno a la necesidad de una tercera dosis de refuerzo. Lo mismo se ha hecho en el caso de Moderna y J&J, aún y cuando éstas no se aplican de manera generalizada aún en México, pero muchos mexicanos tienen esas vacunas porque viajaron al país del norte para inmunizarse, y se aplicaron en varios estados, pero no en grandes números. Sputnik V ha dicho que su eficacia sigue siendo elevada, pero la Organización Mundial de la Salud aún no la avala, en lo que ya motivó -rarísimo- un round de sombra con el presidente Andrés Manuel López Obrador, tan reacio a la controversia.

Si, es cierto, la doctora Sheinbaum puede presumir sus marcas de vacunación. Lo hace, claro, en abono de su temprana carrera por la nominación presidencial de Morena. Todo suma, después de todo.

Según sus cifras -las de Sheinbaum- para ayer domingo se esperaba alcanzar el 84 u 85 por ciento de vacunación. De hecho, a partir de este lunes, y hasta el jueves próximo, se aplicarán segundas dosis a jóvenes de 18 a 29 años en las alcaldías Iztapalapa, Coyoacán, Álvaro Obregón y Azcapotzalco. Con esto se prevé que para el jueves 28 todos los adultos tendrían esquema completo, llegando a un 96 o 98 por ciento de los adultos de la ciudad vacunados. ¡Albricias!

Pero y ¿qué pasará con quienes fueron vacunados y rebasaron los seis meses de completar el esquema de inmunización? Es una pregunta sencilla para nuestros gobernantes, Sheinbaum entre ellos. Ojalá nos den una respuesta científica y no le vayan a decir al doctor López-Gatell que se haga cargo.

@RoCienfuegos1

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