Por Patricia González Miranda

Un fideicomiso es un “instrumento financiero” utilizado para la administración de recursos públicos con la finalidad de responder a las necesidades vitales del país y fomentar el desarrollo económico del mismo. Fueron creados en 1926, cobrando gran relevancia en México.  

En días pasados, la Cámara de Diputados aprobó la desaparición de 109 Fideicomisos con una recaudación de 68,478 mdp.

El primer antecedente del fideicomiso en México fue el “Proyecto Limantour”, que no llegó a ser Ley, pero que fue propuesto el 21 de Noviembre de 1905 por el Secretario de Hacienda José Ivies Limantour, cuya finalidad del proyecto era la creación de instituciones comerciales encargadas de desempeñar las funciones de agentes fideicomisarios.

Durante décadas, los Gobiernos de Acción Nacional y del Revolucionario Institucional utilizaron estos fondos como caja chica, como alcancía para políticos corruptos e influyentísimo empresarial. Estos recursos subsidiaron a muchas incorporaciones como Volkswagen, Ford, Bayer, Sigma, Pepsi, Monsanto, es decir; se apoyaba a empresas Trasnacionales aunque estas deberían impuestos. Absurdo que parte de estos Fideicomisos fueran destinados a grandes empresas con ganancias millonarias. También se indico que dentro de esta estructura se encontraban aviadores cobrando cantidades excesivas. Ahora LOS RECURSOS SERÁN DESTINADOS DE FORMA DIRECTA A LOS BENEFICIARIOS, SIN QUE SE CUMPLA PLAZO O CONDICIÓN.

Como lo indicó el Presidente de la República, con la extinción se suma un total de más de 68 millones de pesos cuyo dinero será utilizado para apoyar a la reactivación económica y al tema de la contingencia sanitaria.

Es importante recalcar que se realizará una investigación exhaustiva de los fondos, pues anteriormente, era recurso malversado y señalar que la Figura del Fideicomiso en sí desparecerá, pero los recursos seguirán entregándose de manera directa, sin intermediarios para un mayor control y serán Administrados por las Instancias correspondientes.

No hay que rasgarse las vestiduras, lo que se trata es de transparentar los recursos públicos, esto en la inteligencia de saber la naturaleza de los fideicomisos que se extinguieron, en otras palabras, a qué Secretaría o Dependencia le corresponde entregarlos y no como se venía haciendo, es decir; que una institución bancaria o particulares manejaran (jinetearan) el recurso y discrecionalmente lo otorgaran “cuando las cláusulas del contrato se actualizarán, aunado a que la ASF desde hace años ha recomendado su extinción. En datos de la SHCP, en 2019 el monto total de estos Fideicomisos ascendía a un 40 mil 572.7 mdp sin saber su destino.

Algunos de los Fideicomisos a desaparecer: Fondos y Apoyos CONACYT, FIDEINAH, FIDECINE, FONCA, FONDEN, FODEPAR, Fondo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, entre otros.