Retos virales, una problemática actual en niños, niñas y jóvenes

Por Patricia González Miranda

En días pasados vivimos una atroz realidad, el asesinato de una Profesora por parte de un niño de solo once años que después se suicidó. Portando consigo dos armas, el infante se dispuso a disparar a su Educadora, vistiendo una playera similar a las usadas en la masacre de 1999 en Columbine, Colorado. Esta situación implica el asesinato de la madre e involucra al padre con temas de narcotráfico, así como el congelamiento de cuentas del abuelo por más de 100 mdp.

Según la UNICEF, en México 7 de cada 10 niños son víctimas de violencia, sufren castigos físicos, violencia sexual, humillaciones, falta de atención y cuidados. El país de la OCDE con el ranking más alto.

Por esto, hoy me quiero enfocar específicamente a los niños que enfrentan diariamente el tema de las Redes Sociales y la Web. Nos encontramos ante un contexto inminente de peligrosidad en menores de edad que se encuentran expuestos a situaciones dañinas tanto en video juegos como en Internet.

La ballena azul, el reto de momo, Pedro responde, operación 7, San Andrés, balconing, el juego de la muerte, hot water challenge, el ahorcado, son solo algunos de los desafíos suicidas que acechan el ciberespacio actualmente y que se han hecho virales en las mentes de miles de niños y niñas en el mundo. Este impacto social conlleva un mayor cuidado y acompañamiento por parte de los padres.

Cuando escuché por primera vez el suicidio de una niña ucraniana por el reto de la ballena azul, me impresioné por la dinámica que conlleva el “juego”. Este consiste en retos de 50 días en dónde el menor debe autolesionarte, observar películas de terror y psicóticas a una hora específica, pararse al borde de un puente durante determinado tiempo y finalmente el suicidio, estas órdenes son indicadas por el “líder” a la víctima.

Posteriormente el reto de momo, una figura estremecedora (basada en una leyenda japonesa) que incita a los niños a lastimarse, a herir a otras personas, a aislarse progresivamente del mundo social para llegar finalmente al suicidio.

Estos niños o niñas generalmente presentan problemas depresivos o de ansiedad, cuadros psicopatológicos de soledad, dificultad de adaptación social, han sido víctimas de bullying, no generan un sentido de pertenencia tanto en el colegio como en su vida familiar, a veces sufren violencia intrafamiliar, entre otras.

En este tenor, es de suma importancia el trabajo constante de la Policía Cibernética y alertar a madres y padres de familia con la finalidad de mantenerse al tanto de vigilar los contenidos que miran sus hijos constantemente en Redes Sociales, así como la compañía o amistades con las que se desenvuelven frecuentemente. Hay que recordar que Internet es un arma de doble filo, donde existen individuos dedicándose a engañar y manipular a estos jóvenes atentando contra su integridad e identidad.

Es vital tomar medidas e implementar Campañas o Políticas Públicas a favor de la prevención del suicidio en niños, niñas y adolescentes dentro de las escuelas, explicarles detalladamente el uso responsable de la Web, disponibilidad de apoyo por parte de docentes, atención a los infantes en estado de vulnerabilidad, tener una actitud de escucha constante del profesor y progenitor, realizar un protocolo adecuado para manejar situaciones de riesgo en el espacio virtual SIN OLVIDAR que la educación principal se comienza en casa,  con el fomento de valores y educación cívica por parte de los padres.

“Cuidemos a nuestros hijos.

Y como dijo alguna vez el Pedagogo John Dewey: “La Educación no es la preparación para la vida. La Educación es la vida en sí misma”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *