Comer saludable, un beneficio para la salud y el medio ambiente

Hay una relación benéfica en el consumo de alimentos saludables y el bajo impacto ambiental que estos representan en comparación a otros, como la carne roja


Washington.- Cambiar la manera de alimentarnos podría tener el doble beneficio de mejorar la salud y mitigar el impacto ambiental que provoca la producción de alimentos, concluyó un grupo de investigadores de las universidades de Minnesota y Oxford.

La investigación señaló que hay una relación benéfica en el consumo de alimentos saludables y el bajo impacto ambiental que estos representan en comparación a otros, como la carne roja.

Los expertos examinaron los impactos ambientales y en la salud humana que conlleva la producción de algunos grupos de alimentos.

“De los alimentos asociados con una mejor salud (cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, nueces, aceite de oliva y pescado), todos, excepto los peces, tienen uno de los impactos ambientales más bajos”, señaló el informe publicado por la revista científica PNAS.

“El pescado tiene impactos marcadamente más bajos que las carnes rojas y las carnes procesadas”, añade el estudio.

Los alimentos asociados con los mayores impactos ambientales (carnes rojas sin procesar y procesadas) se vinculan también con los mayores aumentos en el riesgo de enfermedades.

Elegir una dieta que incluya mayor consumo de alimentos más saludables mejoraría la sostenibilidad ambiental, mientras los alimentos procesados con alto contenido de azúcares perjudican la salud, pero los impactos ambientales podrán ser relativamente bajos.

El estudio destacó que los productos agrícolas aportan beneficio a la salud, aunque también son responsables de emisiones de carbono y erosión de la tierra de cultivo. No obstante, la producción cárnica representa el mayor impacto negativo en cuanto a salud y en los indicadores ambientales.

El cambio en la dieta podría contribuir asimismo a cumplir los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Acuerdo de París de 2015.

El estudio podría ayudar a los consumidores, los encargados de formular políticas y las compañías de alimentos a comprender mejor las múltiples implicaciones para la salud y el medio ambiente de las elecciones alimentarias.

Notimex

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