Hola, ¿que tal? Soy el chaneke verde, pertenezco a una raza ancestral, servidores de la Diosa Gaia, creadora de la vida en la Tierra. Compartimos éste planeta con ustedes los humanos, vivimos cerca de los ríos, lagos y lagunas de todo el mundo, pero ustedes no pueden vernos porque podemos volvernos invisibles si lo deseamos. La verdad es que preferíamos pasar desapercibidos por que los humanos los ven como bichos raros, porque somos chiquitos y nuestra piel puede ser de diferentes colores: verde, como la mía; a veces roja, azul, negra, etc. En algunos lugares nos tienen miedo, dicen que somos malvados y que robamos niños, pero eso no es cierto. En otros tiempos y otros lugares hasta éramos venerados, nos llamaban espíritus guardianes del bosque, tótems, etc.

Lo que si hacemos es esconderle sus hachas y sierras a los leñadores, sus escopetas a los cazadores y cualquier otra herramienta que pueda dañar nuestro querido entorno; es por ello que algunos humanos nos han declarado la guerra y han talado bosques, desviado o secado ríos para debilitarnos, e incluso algunos compañeros han sido asesinados por cazadores y como nosotros no podemos reproducirnos como cualquier otra especie animal, estamos al igual que muchos, en peligro de extinción.

Defendiendo éste  planeta, han  muerto muchos humanos. Uno de los casos más famosos, fue Francisco Alvez Mendes Filho, “Chico Mendes”, quien luchó de manera pacífica contra la extracción de madera y la expansión de los pastizales sobre el amazonas hasta que fue asesinado por latifundistas poderosos en 1988, a la puerta de su casa. Su memoria se honra en la canción “Cuando los ángeles lloran”, de Maná.

Defender a éste planeta no es fácil. Entre 2002 y 2013, a nivel mundial murieron 908 defensores ambientales, en 2017 contamos 207 bajas, en 2018 otros 165 y en 2012, 212 soldados verdes, como nos gusta llamarlos, murieron en aras del progreso. La mayoría de asesinados ocurrieron en Brasil, Colombia, Filipinas, Honduras, MÉXICO y China. Ellos dejaron su existencia humana y Gaia los ha convertido en chanekes, así que aún andan en éste planeta, entre nosotros.

Tristemente, nuestro amado México es uno de los países más peligrosos para quienes se dedican a la defensa del ambiente. Entre el 01 de enero 2012 y el 31 de diciembre de 2018, se identificaron 460 casos de ataques a personas defensoras ambientales. En 2019 se registraron otras 39 de ésas agresiones.

Desde 2012 y hasta 2019, se han registrado 83 asesinatos de defensores ambientales. Durante 2020, tuvimos varias bajas más en nuestro ejército de voluntarios mexicanos.  Por ejemplo, en Michoacán murieron: Homero Gómez y  Raúl Hernández Romero,  defensores del santuario de la mariposa monarca. Paulina Gómez, “Guardiana del territorio sagrado de Wirikuta” y  Benito Peralta fueron asesinados en San Luis Potosí.  En Chihuahua, fue asesinado Juan Zamarrón, quien peleaba contra la tala clandestina en los ejidos madereros, llevada a cabo por aserraderos en contubernio con los narcotraficantes y autoridades locales.

Isaac Medardo, defensor de la reserva natural “ Los venados” y del manantial “Chihuahuita” fue asesinado en su casa en Morelos. También  Adán Vez Lira, dedicado a la defensa de aves en la Mancha, dio su vida en  Veracruz, Eugui Roy Martínez fue asesinado en su casa, en Oaxaca y la lista seguiría de no ser porque gran número de las agresiones ni siquiera son denunciadas.

La mayoría de las agresiones ocurren contra los que se oponen a proyectos relacionados con el sector energético, proyectos mineros e hidráulicos, con esto de la reforma energética, las nuevas refinerías y el tren maya,  la cosa se ha puesto peor, ya que en cerca del 40%, las agresiones tienen como presunto responsable al gobierno en sus distintos niveles.

La historia siempre es la misma, alguna empresa maderera, cervecera, metalúrgica o turística,  quiere obtener más ganancias o bien, alguien del gobierno quiere poner una presa, una carretera o un conjunto habitacional sin importarle lo que hay a su alrededor.

Es por ello que hemos decidido cambiar de estrategia, ahora,  invadimos lo que ustedes llaman las redes sociales, para poder comunicarnos “de manera virtual”, como dicen. Para enseñarles a sanar nuestro enfermo planeta. Es por eso que hoy vengo a pedirte posada, ya que me quedé sin hogar, vengo de un periódico que ha dejado de funcionar y ando buscando la manera de seguirme comunicando contigo,  recíbeme en tu casa, permite que mis palabras entren en tu espíritu y corazón. Conviértete en un ente guardián.  Seguramente,  tú que formas parte de la raza humana, serás mejor escuchado que nosotros. A ti si te pueden ver, escuchar y sentir.

No serías el único, hay humanos combatiendo la contaminación, éste cambio climático que sin duda acabará con todos nosotros en menos de un siglo. Han formado sociedades ecologistas, han convencido a sus gobiernos de promulgar leyes contra la contaminación, han declarado áreas naturales y especies protegidas, otros han  generado tecnología menos contaminante. Estamos agradecidos con ellos por todo lo que han logrado, pero hoy vengo a pedirte que te unas a éste ejército verde, que hagas conciencia y cambies tus hábitos de consumo y forma de vida, para que tu “ huella ambiental” sea menor. ¿Como ves, me das posada?

Chaneke Verde

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