México comprometido con el ambiente; duplica áreas marinas protegidas

El país cuenta con 182 Áreas Naturales Protegidas distribuidas a lo largo del territorio nacional, que representan más de 90 millones de hectáreas bajo esquemas de protección marina y terrestre


 Por Arturo G. Lazcano

México, 22 May.- México resguarda más de 10 por ciento de la biodiversidad mundial y las autoridades mantienen y reafirman su compromiso para preservarla y protegerla con distintas acciones para incrementar su riqueza.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señaló que además el país forma parte del grupo de naciones que en conjunto poseen 70 por ciento de la diversidad mundial de especies.

 

Refirió que el Convenio sobre la Diversidad Biológica es el instrumento internacional para “la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos, que ha sido ratificado por 196 países”.

Por la importancia de la educación y la conciencia públicas para la aplicación del convenio a todos los niveles, la Asamblea General proclamó el 22 de mayo Día Internacional de la Diversidad Biológica, mediante la resolución 55/201.

 

Este año el tema propuesto para celebrarlo es “Historias de éxito: acciones por la naturaleza”. Especies únicas de flora y fauna en el planeta.

A la fecha, México cuenta con 182 Áreas Naturales Protegidas distribuidas a lo largo del territorio nacional, que representan más de 90 millones de hectáreas bajo esquemas de protección marina y terrestre, cuyos ecosistemas juegan un papel indispensable en la vida y la economía de quienes habitan en ellas.

Refirió que en esta materia, el país se comprometió en las Metas de Aichi del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011 a 2020, a cubrir 10 por ciento de la superficie marina con áreas protegidas.

Debido a la designación de la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano (de más de 57 mil kilómetros cuadrados) y del Parque Nacional Archipiélago de Revillagigedo (de más de 148 mil kilómetros cuadrados), la superficie de áreas marinas protegidas es de 22 por ciento, más del doble de lo comprometido.

En tanto, en la parte terrestre el compromiso es de 17 por ciento y en la actualidad entre áreas protegidas federales, reservas y parques estatales y municipales, áreas dedicadas voluntariamente a la conservación, bosques certificados y Unidades de Manejo Ambiental (UMA), se está cerca de 16 por ciento.

Además se han llevado a cabo esfuerzos en la protección de las playas de anidación de las tortugas marinas desde los años 50, ya que de las siete especies de tortugas marinas, seis anidan en México: laúd, blanca, carey, caguama, lora y golfina.

De igual manera, varias de las especies se han recuperado de manera paulatina debido a las acciones de los campamentos tortugueros del Centro Mexicano de la Tortuga.

También se ha iniciado la recuperación de especies como el berrendo, el borrego cimarrón, el bisonte y el lobo mexicano, todos ellos del norte de México.

La recuperación del cóndor de California ha sido una historia de éxito debido a la  cooperación internacional y al apoyo de los zoológicos.

Después de un controversial inicio sobre la protección de las áreas de reproducción de la ballena gris y su conservación ha sido un éxito para el cetáceo y para las comunidades de la región que brindan servicios relacionados al turismo de naturaleza.

A pesar del impacto de la sobrepesca que aqueja a México y al mundo, varias comunidades pesqueras, hacen esfuerzos, a través de diversos instrumentos, para que sus pesquerías sean sustentables.

Los ecosistemas mexicanos son complejos y diversos, sin embargo, hay ejemplos exitosos de restauración en bosques nublados, templados, matorrales, selvas húmedas y secas, humedales, dunas costeras, manglares e islas.

Decenas de iniciativas de comunidades rurales desarrollan prácticas sustentables de turismo y la Semarnat ha promovido la Norma Mexicana de Ecoturismo para incentivar buenas prácticas ambientales.

Estas iniciativas previenen el deterioro que puede causar el turismo, promueven el bienestar económico de las comunidades anfitrionas a través de su conocimiento y de mecanismos de comercio justo, revalorizan la riqueza natural y cultural y contribuyen a la conservación y restauración de los ecosistemas.

 Notimex

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