Corredores artesanales: visita, entretenimiento y compra de regalos

En el estado de Hidalgo, en Huasca de Ocampo, existen corredores artesanales, uno de ellos  ofrece la oportunidad de conocer 10 lugares dedicados al arte en lapidaria y cerámica


 

Por Arturo G. Lazcano

México, 28 Dic.- El periodo vacacional de esta temporada es uno de los de mayor movimiento y las personas normalmente se debaten entre las compras para agasajar a amigos y familiares, correr a entretener a los niños que no tienen clases y no morir en el intento.

Para quienes salen a disfrutar los diferentes escenarios que ofrece el país, hay opciones que posibilitan el paseo, el disfrute y la adquisición de los obsequios, si ello además fomenta al desarrollo de la economía local mediante la compra de artesanías mexicanas, entonces todo adquiere mayor sentido.

A lo largo y ancho del país, los Corredores Turísticos Artesanales permiten a las personas conocer espacios dedicados a la elaboración de artesanías y que además propician saber de los diferentes rostros del país desde las manos artesanas mexicanas.

Así, en el estado de Campeche, al sureste del país, en Calakmul, se pueden apreciar las ramas artesanales de fibras vegetales, textiles, lapidaria, joyería y madera con la visita a ocho talleres artesanales, mientras que en Calkini, se pueden apreciar además artesanías elaboradas en cantera, madera y fibras vegetales, ello, al conocer 10 talleres artesanales.

En Valladolid, Yucatán, al sureste del país, se trabajan las ramas artesanales de lapidaria, madera textil, fibras vegetales y joyería, trabajos que se pueden conocer en siete talleres, mientras que en Chiapa de Corzo, en Chiapas, al suroeste del país, se pueden visitar unos diez talleres artesanales dedicados al arte textil, la laca y la madera, así como uno dedicado a las máscaras.

En el Oro Hidalgo, en el Estado de México, al centro sur del país, se pueden recorrer unos cinco talleres dedicados a trabajos artesanales en fibra vegetal, vidrio, alfarería y cerámica, en el mismo Estado, pero en Ixtapan de la Sal, hay unos seis espacios dedicados al trabajo en alfarería y madera, principalmente.

En Malinalco, existen unos tres dedicados al arte textil y madera; en tanto que en Metepec se puede conocer el trabajo en barro de al menos unos 11 espacios de trabajo artesanal, mientras que en Teotihuacán hay dos corredores, el primero con 10 talleres y el segundo con cuatro en donde se pueden conocer trabajos en lapidaria, cantera y alfarería.

En Chignahuapan, Puebla, en la región central del país, existen dos corredores artesanales, el primero ofrece la posibilidad de conocer nueve espacios dedicados a la elaboración de esferas, principalmente, mientras que el segundo, consiste en la visita de dos talleres dedicados a la misma labor.

Mientras que en Cuetzalan, al noroeste de Puebla, en el centro del país, se puede conocer la labor artesanal en tela, fibras vegetales y cerería (productos elaborados con cera), con la visita a seis espacios dedicados a la elaboración de estas artesanías, en tanto que en Zacatlán se trabaja el arte textil, la madera, la lapidaria y las fibras vegetales y este trabajo se puede apreciar al acudir a cuatro talleres artesanales.

En Santa María del Río, en San Luis Potosí, en la parte centro norte del país, se trabaja la artesanía en madera y textil, actividades artesanales que se pueden apreciar más mediante la visita de siete talleres artesanales; en esa misma región, pero en Calvillo, Aguascalientes, se pueden recorrer una ruta para conocer 10 espacios artesanales que ofrecen artículos de talabartería, textil y cantera.

En tanto que en Tequisquiapan, en Querétaro, situado en el centro norte del país, el trabajo está centrado en fibras vegetales y mobiliario, actividades que se pueden conocer mediante la visita de dos corredores artesanales que suman a unos 14 talleres.

En el estado de Hidalgo, en la región este del país, en Huasca de Ocampo, existen dos corredores artesanales, el primero ofrece la oportunidad de conocer 10 lugares dedicados al arte en lapidaria y cerámica, mientras que el segundo cuenta con dos visitas; en Tecozautla, hay también dos corredores que suman la visita de unos 14 talleres dedicados al trabajo en fibras vegetales y lapidaria.

En Tlaxcala, en la región central del país, el pueblo de San Pablo del Monte, dedica sus labores artesanales a la alfarería y cerámica, trabajos que se pueden conocer mediante la visita a ocho lugares, en su mayoría especializados en talavera.

En tanto que en Jerez, Zacatecas, en la región central del país, existe tradición artesanal en alfarería, talabartería, marroquinería, joyería, cantería y lapidaria, ahí se cuenta con dos corredores, en el primero se pueden conocer 10 talleres, mientras que en segundo, dos; además, en Teúl, se trabaja también con madera, fibras vegetales y mobiliario, trabajos que se pueden conocer al acudir a seis espacios dedicados a estas actividades.

En Comala, en el estado de Colima, en la región centro occidental del país, la apreciación de artesanías en madera, alfarería, cerámica y textil se puede realizar al asistir a seis diferentes espacios dedicados a estas labores.

Lagos de Moreno, en Jalisco, en el oeste de México, existen unos ocho talleres artesanales que trabajan piezas en lapidaria y cantería, papel y cartón, mobiliario, fibras vegetales, talabartería y cerería, mientras que Tlaquepaque, cuenta con dos rutas para conocer 13 talleres dedicados al trabajo en alfarería y cerámica, textil, vidrio y cartonería.

En ese mismo estado, pero en Tlajomulco de Zúñiga, se trabaja la talabartería, fibras vegetales, lapidaria y alfarería, artesanías que se pueden conocer al asistir a 10 lugares dedicados a estas actividades.

En Oaxaca, en el suroeste del país, se pueden conocer los trabajos textiles de Mitla, al acudir a nueve talleres que trabajan estas técnicas, mientras que en San Bartolo Coyotepec están los de alfarería y cerámica, ahí se pueden visitar al menos unos 10 talleres artesanales.

 

En San Martín Tilcajete, donde se trabaja con la madera, se descubren nueve lugares dedicados a este arte, mientras que en Santa María Atzompa, donde se trabaja principalmente con alfarería, existen dos corredores artesanales, el primero ofrece la oportunidad de visitar 10 talleres, en tanto que en el segundo se pueden conocer tres.

En Michoacán, en la región oeste del país, Pátzcuaro dedica sus actividades a la elaboración de artesanías de mache y laca, plástica popular, joyería, mobiliario y madera, las cuales se pueden conocer al asistir a 10 talleres y en Santa Clara del Cobre, dedicada principalmente a la metalistería, hay dos corredores que suman la visita de al menos unos 13 talleres dedicados a estas actividades.

En ese mismo estado, en Tlalpujahua, los artesanos trabajan el vidrio, la madera y las fibras vegetales, que se pueden observar más de cerca en seis talleres, en tanto que en Tzintzunzan, se pueden visitar unos 15 dedicados a la elaboración de artesanías textiles, en fibra vegetal, alfarería y lapidaria.

En México existen 12 millones de personas que realizan trabajos artesanales, 35 por ciento son hombres y 65 por ciento son mujeres, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

También según la Encuesta Nacional de Consumo Cultural en México (ENCCUM) de 2012, algunas de las ramas artesanales más socorridas por quienes se dedican a esta actividad, son la elaboración de cartonería y papel, de textiles y de madera, en ese orden.

Sin embargo, los trabajos artesanales consideran también a aquellas personas que se dedican a la elaboración de cerámica o alfarería, cestería, escultura, laquería, madera, metalistería, pintura popular y vidrio.

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