Ágora: El México dividido

Se ha revivido la división imperante hace más de un siglo


Por Alejandro Álvarez Manilla

México vive hoy como hace un poco más de un siglo, en la época posterior al Porfiriato la etapa difícil e importante que vivió el país en la que Porfirio Díaz se adueño de la presidencia durante 31 años hasta su exilio. Cuando se dividió la nación entre simpatizantes de Porfirio Díaz y quienes lo rechazaron por la dictadura que implanto en el país tiempo en el cual desdeño a la clase campesina y en especial la minera.

Así la clase pudiente beneficiada con obras por el General Díaz, marco la diferencia ante las clases populares, donde hubo el rechazo entre acciones del campo y minas con los Fifis de las ciudades capitales. Hoy por la circunstancia actual esta situación se vuelve ha vivir. El país esta dividido, ahora ya no son los Campesinos o Mineros ahora son los considerados Chairos los que se identifican como la clase Pro López Obrador que aun sin ser desprotegida por su situación económica-social, se consideran clase popular, que enfrenta a los identificados clase media alta o bien de aquellos que ha base de su esfuerzo diario logran tener una posición medianamente respetable a quienes se les califica de Fifis o presuntuosos que exhiben moda y tiene una mejora calidad de vida.

Así los Fifis denostados por los chairos son blanco de ataques diarios en las redes sociales. No hay quien haga un comentario sin ser atacado por los chairos que la mayoría de las acusaciones carecen de un sustento valido que avalen sus criticas.

Aunado a ello el presidente Andrés Manuel López Obrador atiza la hoguera. Quien ha mostrado poca tolerancia a la critica, a pesar de que él condeno, critico, bloqueo y denostó acciones al ser opositor y hoy al ser el represente de un gobierno Presidencial asegura que las criticas son mezquinas y neofascistas, e incluso canallas. Declaraciones que alientan el incendio en redes sociales y fomentan algunos hechos físicos dentro de la sociedad civil.

Así la similitud de acciones de gobierno que nos sitúan al México actual con el Profiriato como la definición de delegados en los 32 estados del país y hace más de un siglo eran los jefes políticos. La polarización de la sociedad de esa época en ricos y pobres, hoy Fifís corruptos y Chairos pobres en nada beneficia los propósitos sanos que tiene López Obrador.

El hartazgo social que llevo al voto a favor de López Obrador, hoy continua con aquellos que dieron su confianza y hoy esta sin empleo o bien por cerrar sus comercios ante la situación económica que se vislumbra.

El presidente López Obrador deberá reconsiderar lo hecho en 30 días frente a la Presidencia para no seguir alentando el discurso de desprecio y resentimiento. Hoy él encabeza el gobierno de la transformación que tanto ha añorado el pueblo, a quien no deberá de fallarle.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *