Abren al público “Nacimiento, miradas en el tiempo”

La colección “Amparo Espinosa Rugarcía” con más de mil piezas se puede apreciar en el Colegio de San Ildefonso hasta el 3 de febrero


Por Arturo G. Lazcano

México, 16 Dic .- Más de mil piezas elaboradas en barro, pintadas a mano en una policromía que remite al espectador al México Barroco del México Novohispano, y que sin embargo fueron manufacturadas en la primera mitad del Siglo XX, conforman el “Nacimiento Amparo Espinosa Rugarcía”, actualmente en exhibición en esta ciudad.

Integrada por módulos temáticos que obedecen a los pasajes bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento, esa obra de arte hecha con trozos del alma, corazón, fe y paciencia del artesano veracruzano Felipe Nieva, se presenta como exposición bajo el nombre de “Nacimiento, miradas en el tiempo”, que se puede conocer hasta el 3 de febrero de 2019.

De acuerdo con las damas que asistieron a la apertura de la muestra, entre ellas la experta en el tema de escultura en miniatura, Graciela Nájera Sánchez, “la calidad de un trabajo de esta naturaleza se advierte en el detalle de los rasgos faciales de cada personaje, así como en la técnica que el artista usó para darle color a cuerpo, vestimenta y accesorios”.

Cientos de personas quedaron asombradas al observar a personajes humanos y celestiales, animales, elementos de la naturaleza como árboles y piedras en el Paraíso de Adán y Eva, muebles y herramientas de trabajo en el taller de carpintería de José, y un elefante, un caballo y un camello en los que viajaron los Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltazar.

Nájera Sánchez dijo que actualmente es difícil hallar en el mercado nacional figuras para Nacimiento bien hechas. “Hasta los años 70 del siglo pasado, en mercados establecidos como el de La Merced se podían comprar figuras de rostros hermosos, así como gallinitas, cerditos y otros animales finamente detallados en rostros y cuerpos”.

Enfatizó , son pocos los artesanos que se dan el tiempo para crear figuras hermosas. Y no solamente los artesanos mayoritariamente indígenas, también quienes en su calidad de artistas utilizan materiales como porcelana y no barro como los artesanos, carecen del talento y habilidad para crear figuras con expresiones en sus rostros, añadió.

Recordó que de niña, conoció de cerca y visitó con frecuencia espacios llamados en ese entonces como “Peregrinos”, un tipo de marcadito callejero donde decenas de personas, muchas de ellas fabricantes, se reunían para vender productos de esta temporada. “Casi todas las figuras eran bonitas, por eso las abuelas las conservaban durante muchos años.

 

“Con el arribo de mercancía de países como Vietnam, China y Taiwan, las figuras de plástico y pasta para nacimiento inundaron el mercado que antes ocuparon los artesanos del país. Lamentablemente, esas son figuras fabricadas en serie, carentes de alma propia, y sin detalle en su anatomía ni cuidado en su pintura”, lamentó.

Consecuentemente, se dijo contenta por haber sido invitada a ver “Nacimiento, miradas en el tiempo”, con más de un millar de piezas de barro que datan de la primera mitad del Siglo XX, hechas por el artesano Nieva, nacido en Orizaba, Veracruz. El Nacimiento “Amparo Espinosa Rugarcía” es propiedad de la Fundación Amparo y Manuel (AMMA).

Las figuras, de estilo figurativo-expresionista, crean escenas representadas con enorme gestualidad, policromía, verosimilitud y dinamismo. A los 17 años de edad, Nieva recibió como encargo realizar un nacimiento, inició la labor de inmediato y continuó hasta el final de sus días. En 1981, lo adquirió la Doctora Amparo Espinosa Rugarcía, y a partir de entonces se ha exhibido en diversas sedes.

Felipe Nieva nació a finales del siglo XIX. A pesar de haber dejado una gran obra, su biografía es un misterio ya que se desconoce gran parte de su vida. Según testimonios de quienes lo conocieron, Nieva fue un hombre de origen humilde y un católico ejemplar; permaneció en su tierra natal, donde contrajo matrimonio sin tener descendencia.

Las crónicas a su rededor señalan que vivió hasta los 90 años de edad y que sufrió problemas de la vista, sin que esto representara un obstáculo para su habilidad artística. Su primer encargo fue el de la familia Ashby, quien le solicitó ejecutara las piezas del nacimiento, que hoy conocemos como “Nacimiento Amparo Espinosa Rugarcía”.

El trabajo de Nieva es sobresaliente y aunque su vida no se conoce, sus piezas logran transmitir las cualidades artísticas de este hombre, que entre otras, seguramente fueron la perseverancia, la creatividad, la minuciosidad, el detalle y, sobre todo, la pasión por su trabajo, además de la paciencia y su conocimiento de los pasajes que forman la Biblia.

El proceso empleado por el artesano fue, primero, alambre para formar el esqueleto de los personajes; posteriormente dio el modelado en arcilla o barro; después se dejó secar las piezas y las coció en horno para darles firmeza y rigidez. Más tarde les aplicó pintura acrílica para proporcionar el color y luego de que se secaron, las recubrió con barniz.

En algunos pasajes, Nieva incluyó otros materiales con los que logró recrear con gran verosimilitud a los personajes y a los escenarios en que las historias se desarrollan, como el caso del alambre para elaborar los bastones, lanzas y aureolas; la madera para las sillas, mesas y carretas; y la tela para los mantos y cojines, entre otros, como se puede apreciar.

El artesano tardó cerca de un año en realizar cada uno de los pasajes que se muestran en esta exposición, más tarde creó diversas figuras humanas y de animales que poco a poco fue agregando a las escenas bíblicas, desde “Adán y Eva en el Paraíso” perteneciente al Antiguo testamento, hasta “La última cena”, que se encuentra en el Nuevo Testamento.

“Caín y Abel”, “El arca de Noé”, “Sodoma y Gomorra”, “Moisés encontrado en el Río Nilo”, “Moisés recibe las Tablas”, y “Daniel con los leones”, son episodios del primer Testamento; “Los desposorios de María y José”, “La anunciación de María del nacimiento de Jesús”, “San José pidiendo posada”, y “El Nacimiento del Niño Jesús”, están representados.

Otros pasajes reproducidos por las hábiles manos del artesano veracruzano son “Los Reyes magos visitan la casa de Herodes”, “Adoración de los Reyes Magos”, “Herodes y la degollación de los inocentes”, “Bautismo de Jesús en el Jordán”, “Jesús con la Samaritana”, “Dejad que los niños se acerquen a mí” y “La institución de la Eucaristía”.

Es así como Fundación AMMA presenta la colección desde una lectura contemporánea, con la que reflexiona sobre las miradas y percepciones que, a lo largo del tiempo, se han tenido sobre los sucesos bíblicos. La exposición está concebida desde interpretaciones de los acontecimientos más significativos en la historia del hombre en su búsqueda interna.

Y con el propósito de acercar al público a esta antigua tradición, y como complemento de la experiencia estética, la propuesta que ocupa 339 metros cuadrados del Antiguo Colegio de San Ildefonso incluye una obra sonora contemporánea creada ex profeso realizada por Francisco Eme, y una instalación fotográfica de los personajes de esta rica colección.

La exposición con 50 pasajes bíblicos está en el Antiguo Colegio de San Ildefonso hasta el próximo 3 de febrero de 2019. En el marco de la exposición, se presentará la pastorela “El contrario Luzbel, obra anónima del siglo XVII. Las presentaciones serán el martes 18 y el miércoles 19 de diciembre a las 20:30 horas. La entrada es libre con cupo limitado.

El Antiguo Colegio de San Ildefonso se localiza en Justo Sierra 16, Centro Histórico de la Ciudad de México y se puede visitar los martes de 10:00 a 20:00 horas y de miércoles a domingo de 10:00 a 18:00 horas. La admisión general a las exposiciones temporales es de 50 pesos, con descuentos habituales. Los martes la entrada es libre para todo el público.

Notimex

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *