100 días de gobierno

Por Luis Carlos Rodriguez González

Los primeros 100 días del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en materia de migración, tanto la que se encuentra en tránsito por México, así como los millones de paisanos que viven en Estados Unidos, se podría resumir o definir en una palabra: Claroscuros.

Y es que si bien hay un cambio en el discurso respecto al tema de los migrantes centroamericanos como lo ha dicho López Obrador al señalar que “tenemos que ser respetuosos de la libertad, si (los migrantes) se introducen a nuestro territorio, vamos a garantizarles la protección en sus derechos humanos”.

En los hechos, aún hay signos, resabios, de la vieja cultura de hostigar y detener a los migrantes por parte de algunas autoridades. Ello sumado a declaraciones e incluso documentos oficiales donde hay una tendencia a descalificar, menospreciar e incluso criminalizar a quienes defienden a los migrantes.

Defensores de derechos humanos y de migrantes han documentado varios casos en las últimas semanas, incluso en la Ciudad de México que presume de ser “Ciudad Santuario para los Migrantes”, donde se han detenido y golpeado a centroamericanos y a líderes de organizaciones que los acompañan en sus caravanas.

En estos primeros más de tres meses de gobierno el Presidente de México también firmó un acuerdo con los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador, para “impulsar el desarrollo y las oportunidades de la región”, con el fin de prevenir el fenómeno migratorio. Una buena medida que de concretarse no frenará el éxodo, pero si puede inhibir de alguna manera el que cada año más de medio millón de centroamericanos crucen por territorio mexicano.

Contrario al discurso y las propuestas presidenciales, hace menos de dos semanas en una reunión sobre el fenómeno migratorio en Washington, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, acusó a organizaciones que han acompañado a las caravanas migrantes de estar reclutando y organizando este éxodo con el fin de llegar a Estados Unidos. Un discurso más parecido a la retórica de Donald Trump que la de López Obrador.

Marcelo Ebrard, canciller mexicano, hace dos semanas dio a conocer un decálogo de acciones en favor de los más de 10 millones de paisanos que viven en Estados Unidos. Entre ellas destacan  ampliar la red de abogados en defensa de los mexicanos, nuevos mecanismos financieros para participación de migrantes en proyectos del gobierno mexicano, una consulta periódica a la comunidad para conocer sus necesidades y opiniones.

Nada nuevo, más allá de las promesas que en el pasado otros gobiernos les han hecho a los mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos.

Y todas estas promesas y decálogo se desvanecen frente a la visión de algunas dependencias del gobierno federal, como lo es la Secretaría de Bienestar, quien este fin de semana distribuyó un tríptico en redes sociales titulado “Razones para no querer el bienestar de México”.

En uno de sus párrafos se refiere a la migración de mexicanos hacia Estados Unidos y lanza una aseveración que hace ver a los más de 10 millones de paisanos como apátridas o traidores a la patria: “No quieres permanecer en tú país con tu cultura y tradiciones. Quieres emigrar al extranjero en busca de una mejor vida”.

Vaya, vaya. Es decir, si sales huyendo por estar amenazado por el crimen organizado, por situaciones de pobreza, de miseria extrema, si buscan emigrar por un mejor trabajo, por una mejor educación, entonces, bajo la óptica de la Secretaría de Bienestar, estas en contra de tu país.

Resalta también que México se ha convertido de facto para Estados Unidos en “Tercer País Seguro”. Ello aunque las secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación lo rechazan contundentemente. En los hechos, México por “razones humanitarias” está recibiendo a los migrantes de otras naciones que están siendo deportados de Estados Unidos. Dicen que no hay pacto con Trump.

Es decir por un lado hay un discurso presidencial políticamente correcto en el tema migratorio. López Obrador tampoco se ha subido al ring de las descalificaciones y exabruptos de Trump en temas como el muro fronterizo y los migrantes. Sin embargo, sus colaboradores más cercanos, llámense secretarios de Estado han enviado señales encontradas, documentos, declaraciones que no abonan a la postura del primer mandatario.

Ello sin contar casos graves como el secuestro de 19 personas, presumiblemente migrantes, en un autobús en San Fernando, Tamaulipas; las detenciones masivas de centroamericanos en varios estados del país y la labor de contención que estaría haciendo el gobierno mexicano para evitar que más migrantes lleguen a la frontera con Estados Unidos. Tal Cual.

www.theexodo.com

 

 

 

 

Written by 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *